Las Hipotecas pueden ser a tipo de interes fijo: en aquellos casos en los que se mantiene el tipo de interés y por tanto la cuota es la misma durante toda la vida de la hipoteca.
La ventaja es que sabemos lo que pagamos siempre y que las oscilaciones de los mercados no nos afectan por mucho que suban los intereses..
Los inconvenientes derivan de que no podremos beneficiarnos de las bajadas de los tipos de interes y que las comisiones de amortización parcial y de cancelación son mayores.
Las Hipotecas a interés variable: son aquellas que varían en el tiempo, es decir, la cuota no es la misma siempre. Normalmente la variación del tipo de interés es cada año o cada 6 meses. Y varía según varíen los tipos de interes.
La siguiente cuestión que nos planteamos es, ¿cómo varía el tipo de interés?. Está claro que la variación no puede basarse en lo que el banco quiera. La ley define que debe tomar una referencia independiente a la que se le suma el margen de la entidad financiera.
Desde la Orden Ministerial del 5/5/1994 sobre Transparencia de las condiciones financieras de los Préstamos Hipotecarios, el Banco de España comunica las referencias oficiales que son: el EURIBOR, el IRPH de bancos, el IRPH de Cajas y el IRPH medio.
La ventaja de las hipotecas variables es que las bajadas del precio del dinero repercuten en nuestro tipo de interés. Cuanto más corta sea la referencia, más rápidamente se adaptará nuestra hipoteca al mercado. Otra ventaja es que los costes de cancelación están limitados por la Ley Hipotecria al 1% del importe amortizado anticipadamente.
El inconveniente es que estamos sujetos a las oscilaciones del mercado y, por tanto, la cuota variará cada vez que cambie el tipo de interés.
(opciones posibles a la hora de contratar una hipoteca)